miércoles, 5 de enero de 2011
FRANCISCO BRINES
Premio Reina Sofía de Poesía 2010
Los espacios de la infancia
¿Por qué las cosas de la infancia guardan
Las estancias secretas de la Realidad?
¿Porque el ser existía, y no existía el tiempo
Como si fuese siempre este acabar?
(Vuelve a latir mi corazón de niño.
Después de una carrera sofocada
Me he tendido debajo del ciruelo,
Y olvidado de todos, contemplo el llano, abajo,
Y los naranjos quietos que llegan hasta el mar.
La mar está calmada y la tarde en silencio.
¿Quién me llama?
Más súbita, una abeja,
Que es el zumbido del mundo,
Ronda las ramas bajas, y acecho su Presencia.
Todo es igual a mí, todo es un mismo Dios,
Sólo que en mí yo vivo,
Y también en el mar, en el ciruelo abierto
O dentro del sosiego de su sombra,
En las alas sonoras de esta abeja,
En este goce ardiente que aplaca la fatiga.
Se mece vasto el sol en cipreses y casas
Y va dorando el agua que corre por los huertos.
Han tocado mis ojos el esplendor del mundo.)
Alguien llega después, me toma de la mano
Y me deja desnudo, entre sábanas frescas,
Para que así penetre, con el sueño, la noche.
Estoy ahora acechando el caer de la lluvia.
Se abren grandes y negros los ojos en la Sombra.
A la tarde en el huerto sigue el mágico curso
Del niño envuelto en lluvia (que golpea el balcón)
Y el tacto de las sábanas.
Reconoce el cobijo
Y el miedo de los ojos abiertos a la nada
Que él puebla o que le pueblan.
Todo es un mismo dios, y el niño lo comulga.
Todo es siempre presente,
Pues todo se sucede y nada acaba.
No hay tiempo, sólo espacios.
Y todo allí vivía: el mundo descubierto
Y el ser, aquel asombro.
¿Aún vive tanto amor?
Como un olor perdido, se presenta de súbito
Para que lo retenga (mis ojos se humedecen),
Llega su melodía, la quiero recobrar
Y todo se pierde.
miércoles, 16 de junio de 2010
Luis Rosales
En el centenario del nacimiento (1910-1992) de este escritor andaluz, granadino, Luis Rosales, se ha publicado una pequeña antología con poemas escogidos titulada “Ayer vendrá” y en conmemoración del Día Internacional del Libro, llegaron ejemplares a nuestra Biblioteca.
Poeta de la Generación del 36, obtuvo en 1982 el Premio Cervantes. Entre sus libros, encontramos: Abril (1935), La Casa Encendida (1949), Rimas (1950), El contenido del corazón (1969), Segundo abril (1972).
Su preocupación por el lenguaje íntimo, cotidiano y sencillo expresan un mundo optimista y esperanzado en una época opresora y difícil en la historia de nuestro país y su cultura.
Una pequeña muestra de su poesía. Espero que os guste.
Autobiografía
Como el náufrago metódico que contase las olas
que le bastan para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
Hay ocasiones en que la lluvia parece que está aprendiendo a leer
La lluvia
sobre la arena,
con las primeras gotas
se deletrea.
En la espalda del mundo
[…]
No tienes que andar mucho para llegar a la otra orilla,
no es necesario apresurarse:
siempre se llega a tiempo,
y al llegar donde menos te esperas te encuentras de repente
con el odio,
pues la injusticia existe y el odio es una forma de injusticia
contigo mismo:
mira dentro de ti,
a quien sufre constantemente, su propio sufrimiento le hace injusto.
No es preciso que busques lo que tienes, no es preciso que
busques lo que llevas contigo:
el odio siempre está empezado,
y sólo voy a recordarte que empieza siendo admirativo y acaba
siendo fratricida,
basta continuarlo,
como quien siente odio no puede suididarse termina siempre
suicidando a otro.
[…]
Canción donde se explica, bien explicado, que al pronunciar una sola palabra puedes hacer tu
biografía
A Dámaso Alonso
La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.
Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.
sábado, 17 de abril de 2010
EL MEJOR MUNDO POSIBLE

Aprovechando la publicación de esta Antología en la que se recoge, a modo de homenaje, parte de la obra de Pablo Neruda, hemos rescatado unos poemas que son una evocación al mundo de la lectura. Neruda es el creador de un gran legado literario universal en el que nos regala mares, continentes, memoriales, odas elementales, cantos de libertad, amor…y hasta una canción desesperada.
En este mes se nos recuerda que la lectura es el mejor compañero que podemos tener y que un libro es el mejor mundo posible por conocer. Desde las aulas y desde la asignatura de Lengua y Literatura tratamos que esto se cumpla durante todos los días del año.
De entre las páginas de este libro y de la poesía de Neruda, he tratado de entresacar, para ofreceros, una muestra de lo que Neruda sintió y expresó acerca de los libros, de la lectura, de las palabras, de la tarea del escritor…
Para todos y en especial para los alumnos de los Talleres de lectura de este curso que estáis descubriendo que la lectura puede llegar a ser el lugar donde perderse y encontrar uno de esos mundos:
LOS LIBROS
Libros sagrados y sobados, libros
devorados, devoradores,
secretos,
en las faltriqueras:
Nietzsche, con olor a membrillos,
y subrepticio y subterráneo,
Gorki caminaba conmigo.
Oh aquel momento mortal
en las rocas de Víctor Hugo
cuando el pastor casa a su novia
después de derrotar al pulpo,
y el Jorobado de París
sube circulando en las vena
de la gótica anatomía.
Oh María de Jorge Isaacs,
beso blanco en el día rojo
de las haciendas celestes
que allí se inmovilizaron
con el azúcar mentiroso
que nos hizo llorar de puros.
Los libros tejieron, cavaron,
deslizaron su serpentina
y poco a poco, detrás
de las cosas, de los trabajos,
surgió como un olor amargo
con la claridad de la sal
el árbol del conocimiento.
Memorial de Isla Negra, 1964
Neruda, en su oficio de escritor, también reflexiona sobre su paso por la Literatura y, de manera paradójica, refleja en su obra “Estravagario” lo que, para un poeta, significa el laberíntico mundo de las palabras del que nunca pudo prescindir:
[…]
De tantas veces que he nacido
tengo una experiencia salobre
como criatura del mar
con celestiales atavismos
y con destinación terrestre.
Y así me muevo sin saber
a qué mundo voy a volver
o si voy a seguir viviendo.
Mientras se resuelvan las cosas
aquí dejé mi testimonio,
mi navegante estravagario
para que leyéndolo mucho
nadie pudiera aprender nada,
sino el movimiento perpetuo
de un hombre claro y confundido,
de un hombre lluvioso y alegre,
enérgico y otoñabundo.
Y ahora detrás de esta hoja
me voy y no desaparezco:
daré un salto en la transparencia
como un nadador del cielo,
y luego volveré a crecer
hasta ser tan pequeño un día
que el viento me llevará
y no sabré cómo me llamo
y no seré cuando despierte:
entonces cantaré en silencio.
Estravagario, 1958
Para finalizar, me gustaría que reflexionáramos sobre qué libro en concreto nos ha abierto las puertas al fascinante mundo del placer de la lectura: ¿el que nos aconsejaron u obligaron a leer o el que descubrimos como un tesoro escondido?
viernes, 12 de febrero de 2010
LA NECESIDAD EN LA POESÍA
Y al fondo la poesía social, Blas de Otero, Gabriel Celaya, José Hierro, todos tan distintos y en el mismo saco, y yo pensando que qué horror poder dedicar tan poco tiempo a cada uno de ellos, que qué injusticia no leer muchos de sus poemas.
Blas de Otero es, junto con Gabriel Celaya y José Hierro, uno de los poetas más significativos de la poesía en la España de los años 50. Tras varias etapas poéticas y tras sus comienzos en la poesía religiosa, y posteriormente existencial, llegó a la poesía social y comprometida. Ya no será el poeta el centro de su poesía, las preocupaciones del sujeto, sino que dará paso a una poesía para los otros, y será Pido la paz y la palabra uno de sus libros más importantes. En un país que había sufrido una guerra, el poeta se sentirá desposeído de todo pero aún así reinvindicará el valor de la palabra para pedir la paz:
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.
¿Tendría sentido hoy una poesía de este tipo? Lanzo esta pregunta para quien quiera contestarla... parece que muchos de los valores que esta poesía reclama se han perdido, parece que a causa de una postmodernidad que todo relativiza se ha dejado de creer en palabras como "solidaridad". Quizá no vendría mal volver un poco a ella, retomarla, porque supone un acto de valentía, un posicionamiento, la confianza y la creencia de que, tal vez, otro mundo sea posible.
miércoles, 13 de enero de 2010
SOBRE JAIME GIL DE BIEDMA

Lo cierto es que lo que mejor nos acerca al poeta es su propia obra, sus versos, los pocos versos que escribió en toda su vida, tan profundamente honestos, tan fieles a sí mismos y a sí mismo, esos versos que muestran desde su ficción la profunda complejidad de una de las personalidades intelectuales más interesantes de las letras españolas, la continua lucha contra sí mismo de este poeta que tal vez nunca supo ubicarse en el estrecho mundo de la España de posguerra.
A modo de ejemplo, dejamos aquí algunos de sus poemas.
JAIME GIL DE BIEDMA
No es mío, este tiempo.
Y aunque tan mío sea ese latir de pájaros
afuera en el jardín,
su profusión en hojas pequeñas, removiéndome
igual que intimaciones,
no dice ya lo mismo.
Me despierto
como quien oye una respiración
obscena. Es que amanece.
Amanece otro día en que no estaré invitado
ni a un momento feliz. Ni a un arrepentimiento
que, por no ser antiguo,
-ah, Seigneur, donnez-moi la force et le courage!-
invite de verdad a arrepentirme
con algún resto de sinceridad.
Ya nada temo más que mis cuidados.
De la vida me acuerdo, pero dónde está.
T´INTRODUIRE DANS MON HISTOIRE...
La vida a veces es tan breve
y tan completa que un minuto
-cuando me dejo y tú te dejas-
va más aprisa y dura mucho.
La vida a veces es más rica.
Y nos convida a los dos juntos
a su palacio, entre semana,
o los domingos a dar tumbos.
La vida entonces, ya se cuenta
por unidades de amor tuyo,
tan diminutas que se olvidan
en lo feliz, en lo confuso.
La vida a veces es tan poco
y tan tensa -si es tu gusto...
Hasta el dolor que tú me haces
da otro sentido al ser del mundo.
La vida, luego, ya es nosotros
hasta el extremo más inmundo.
Porque quererse es un castigo
y es un abismo vivir juntos.
viernes, 18 de diciembre de 2009
NUEVO AÑO...

Este nuevo año que comienza nos traerá infinidad de nuevas lecturas, películas, cuentos... ¿Y por qué no dedicar esta entrada a una recomendación? Esta Navidad el cine me trajo Erizo, película basada en el libro La elegancia del erizo, de la escritora francesa Muriel Barbery. Recomiendo tanto la lectura de esta obra como la visita al cine para ir a ver la adaptación que Mona Hachache ha hecho... porque es sugerente, porque nos abre las puertas al mundo de Paloma y de René, a un mundo mágico lleno de libros y de personajes interesantes e inteligentes, mágicos, oníricos y poéticos, que se resisten a que la vida pase por ellos porque ante todo quieren vivirla, que ven más allá de las púas del erizo para llegar a esa elegancia que todo ser precioso guarda dentro. Espero que este año os traiga un sinfín de dicha y que disfrutéis como nunca del arte, los libros, la música...
lunes, 23 de noviembre de 2009
ANNA SKORA

III FERIA DEL LIBRO
Acercaos al vestíbulo y echad un vistazo a todo lo bueno y novedoso que ha traído CHica. Están teniendo verdadero furor los libros ECLIPSE y AMANECER, de la saga Crepúsculo. También hay muchísimos cómics de Astérix, Mortadelo y manga. Por supuesto, encontraréis las lecturas obligatorias de Lengua.
Quiero agradecer desde aquí la colaboración del Ayuntamiento, AMPA y Librería Chica, gracias a los cuales disponemos de un importante descuento a la hora de comprar los ejemplares.
Recordad que está hasta el viernes.
lunes, 16 de noviembre de 2009
MI CIUDAD IMAGINARIA...
Todavía las luces estaban encendidas y tras de sí, las pocas personas que pasaban dejaban atrás su sombra.
Fui al casco antiguo por curiosidad y allí encontré a mi alrededor una ciudad atrapada en el tiempo, que decía a gritos algo parecido a que quería salir e invadir a cada persona. Seguí mi camino. El sol ya había salido, las nubes blancas rodeaban a un sol que aunque estaba aún bajo, brillaba como el oro. Mientras seguí me topé con una calle muy estrecha en la que todos los vecinos bebían café juntos riendo, parecían una familia. Los ladrillos rojos parecían transmitir un mensaje: el de la hospitalidad.
Seguí mi camino, cuando vi a un hombre en su balcón fumando un cigarrillo; parecía estar atento a que el sol se moviera un solo milímetro, cuando me di cuenta de que el sol estaba en lo alto impasible, como un rey, y parecía decir "arrodillaos ante mí".
Seguí mi camino hasta el puerto; allí vi a varios hombres pescando amistosamente, y a lo lejos las gaviotas revoloteaban, los peces saltaban y el mar brillaba como la plata, algo que apasiona teniendo en cuenta que el cielo era azul. Anduve por la playa un buen rato hasta que vi un acantilado: su forma era escarpada y parecía que se iba a derrumbar en cualquier momento. Finalmente me quité la ropa y nadé en la playa... estuve nadando un buen rato. Cuando decidí marchar, ya estaba empezando a tener hambre. Busqué un lugar donde poder comer, cuando encontré un pintoresco bar; entré y almorcé, estaba delicioso.
Decidí buscar un buen lugar desde donde observar el cielo. Cada nube parecía contar una historia mágica y diferente. Esta ciudad era muy grande, pero solo había estado en la parte, digamos, más rústica. Cuando entré en la parte moderna todo cambió, veía a personas más preocupadas por su futuro que por su presente. Pero la imagen de los rascacielos, con varias de las luces de sus edificios encendidas, me conmovió.
De repente sonó el despertador. Todo había sido un sueño. Poco después de soñarlo, decidí retratarlo en un ejercicio de Lengua.
Adrián Martín del Pino 2º ESO E
viernes, 13 de noviembre de 2009
¿Vampiros u hombres lobo?

jueves, 12 de noviembre de 2009
NUESTRO POEMA DE NOVIEMBRE... SAFO Y LOS CELOS...
Me parece que es igual a los dioses
el hombre aquel que frente a ti se sienta,
y a tu lado absorto escucha mientras
dulcemente hablas
y encantadora sonríes. Lo que a mí
el corazón en el pecho me arrebata;
apenas te miro y entonces no puedo
decir ya palabra.
Al punto se me espesa la lengua
y de pronto un sutil fuego me corre
bajo la piel, por mis ojos nada veo,
los oídos me zumban,
me invade un frío sudor y toda entera
me estremezco más que la hierba pálida
estoy, y apenas distante de la muerte
me siento, infeliz.
SAFO
domingo, 25 de octubre de 2009
Lectura para cuarto de ESO

jueves, 22 de octubre de 2009
PALABRA EN EL TIEMPO. LA POESÍA DE ANTONIO MACHADO

Comenzó Antonio Machado su incursión en la poesía y en el modernismo hispánico con Soledades, publicado en 1903; en este libro el autor intenta ahondar en la intimidad, en su propio yo, a través de los recuerdos y la reflexión sobre los temas que él llamó “universales del sentimiento”, esos sobre los que el ser humano ha venido reflexionando a lo largo de todos los tiempos: el amor, la soledad, la melancolía, el paso del tiempo… A pesar de que Soledades en su edición de 1903 guarda grandes resonancias modernistas, y de que Antonio Machado en su posterior edición de 1907 eliminó los poemas más “sonoros”; más coloristas, ya podemos ver en él la voz propia, sencilla y clara del poeta de Campos de Castilla. A través de símbolos como la fuente, la noria, la tarde, o el camino, Machado va adentrándose en esos grandes temas y describiendo paisajes que no serán más que correlatos de su propio estado de ánimo: la soledad, la tristeza, la melancolía, la añoranza, serán descritos a través de paisajes de tardes solitarias, grises, mustias, cenicientas.
Nunca abandonó Machado su gusto por el paisaje. Seguirá siendo esencial en su obra posterior, pero éste irá sufriendo un cambio desde la perspectiva del autor: ya no se tratará de paisajes simbólicos, sino que Machado intentará captar un paisaje mucho más realista, para describir a través de él, en Campos de Castilla, la realidad de la España castellana, rural, histórica. Ya son las circunstancias históricas lo que interesan al poeta, que irá sufriendo un paso progresivo del interés primero por el yo de su individualidad al nosotros colectivo de los hombres y mujeres en la historia. Entrarán ahora en juego otros temas además de los que señalábamos como centrales en Soledades; de esta forma, el problema de España cobrará una importancia clave a partir de ahora, y será un tema que Machado no abandone hasta el final de su producción, desde su punto de vista regeneracionista y noventayochista. Su mayor compromiso, su afiliación a la causa republicana, hicieron que Machado se basara ahora en la descripción de ambientes y caracteres para intentar descubrir, desentrañar o explicar el carácter del hombre castellano como causa de la decadencia de España, esa España “de charanga y pandereta” dominada por la cerrazón y la apatía. Pero todo esto no le impidió tener esperanza en esa otra España que habría de venir, la España “de la maza y de la idea”, de la cultura, el trabajo, el progreso.
Después de Campos de Castilla publicará Antonio Machado Nuevas canciones ya en 1924, donde deja plasmadas sus inquietudes filosóficas y su poética del futuro. En este libro ya vemos cómo sus poemas cada vez se hacen más sintéticos, más “esenciales”, por decirlo de algún modo, estando, por una parte muy cercanos a la tradición popular, y por otra, a la vertiente culta de los grandes pensadores de la época.
Hasta este momento se intensifica notablemente su participación en diarios, revistas o periódicos. Debido a su mayor compromiso político cada vez son más sus escritos a favor de la república. Esto hizo que se viera obligado ya en los últimos días de su vida, a marchar a Collioure, al exilio, donde morirá, con ese primer verso de un poema que nunca acabaría, en el bolsillo: “Estos días azules y este sol de la infancia”. Quién sabe lo que estaría por venir después, qué versos continuarían ese primer alejandrino…
Su intento por captar la palabra poética, siempre en el tiempo, en la historia, por describir esa otra sentimentalidad que estaba naciendo, harán de él uno de los grandes poetas de la lengua española. Su palabra siempre perdurará en el tiempo a través de sus textos.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Entre el cielo y la tierra. Unamuno y San Manuel Bueno, mártir
Este año ya (¿por fin?) cambiaron las lecturas de 2º de bachillerato. No está mal, teniendo en cuenta la cantidad de años que llevaban las mismas puestas… Baroja, Cela… un poco pesado ya el asunto, así que este año, cambio. No sé cómo saldrá la experiencia, ni si las lecturas gustarán más o menos; yo creo que algunas son más apropiadas, y, antipatías personales aparte, necesitábamos descansar de algunas otras.
Esta semana he comenzado con San Manuel Bueno, mártir, de Unamuno. Recuerdo que esta fue una de mis lecturas obligatorias en COU; cuando lo leí me gustó bastante, y más al comprender toda la simbología que lleva dentro el libro: la fe (la montaña), la duda (el lago), los nombres de los personajes (Lázaro, el que resucita, Ángela, la mensajera…)
San Manuel Bueno, mártir, es un libro idóneo para comprender la problemática religiosa en Unamuno y en muchos otros escritores de fin de siglo. Influenciado por la filosofía de Kierkegaard, Schopenhauer y otros filósofos de la época que reflexionaron sobre la cuestión religiosa y la lucha entre razón y fe, entre vitalismo e intelectualismo, escribe Unamuno esta nivola. ¿Qué le ocurre a Don Manuel? Es un párroco que, paradójicamente, no cree en Dios a pesar de dedicar su vida a extender la conciencia religiosa en la gente de su pueblo, Valverde de Lucerna. Se nos presenta así Don Manuel como un trasunto del propio Unamuno, con sus mismas angustias, con su misma ansia de eternidad, de que su conciencia perdure a través del tiempo, con el mismo miedo a la muerte y a la nada.
Son muchos los símbolos que podemos encontrar en esta obra: el lago, símbolo de la duda en la que continuamente se sumerge Don Manuel, la montaña, fuerte, maciza, símbolo de la fe, de la fe salvadora, pero también endeble por su cercanía con el lago y por estar coronada por
Será Lázaro, finalmente, quien le cuente a Ángela el secreto de Don Manuel, esa verdad terrible; y una vez que Don Manuel lo habla con Ángela, se confiesa con ésta a la que pedirá su absolución en nombre del pueblo entero, ese pueblo que cree sin querer, por hábito, por tradición, y al que no le hace falta despertarse de ese sueño (“no hay más vida eterna que ésta… que la sueñen eterna”).
Aparecen de esta forma un gran número de simetrías en la obra: Don Manuel aparece presentado como un reflejo de Jesucristo: al igual que él, realiza un sacrificio por los demás, expande la fe entre su pueblo.
Existen muchas reflexiones que hacer a partir de esta obra. La fe, las dudas sobre la existencia en otra vida, la angustia que genera la conciencia de la finitud de la existencia, la dedicación de una persona a expandir la fe en la vida de los demás… ¿es necesario tener una creencia religiosa para intentar que los que nos rodean sean felices? ¿se vive más feliz cuanto menos conciencia se tiene del mundo que habitamos? O por formularlo de otro modo, ¿es más feliz quien menos piensa?, ¿entraña el pensamiento sufrimiento?... preguntas a las que podéis responder en este espacio. Os animo a que así lo hagáis, y a que disfrutéis de esta nivela y de la obra de su autor.
viernes, 16 de octubre de 2009
YO, EL MUNDO, LA LITERATURA Y EL CHOCOLATE
jueves, 15 de octubre de 2009
TODO LO QUE SUCEDE, SUCEDE AHORA
Como la historia de Rut y Noemí. Una de esas que encierra el libro con el que abríamos el texto. Escrito para ser escuchada y no para ser leída. Escrito para que cada oyente se posicione y saque sus propias conclusiones. Para unos, la historia de dos mujeres, de una amistad leal. Una de las mayores declaraciones de amor. Para otros, uno de los primeros relatos sobre la homosexualidad. Porque qué piensan cuando en el capítulo uno, versículo dieciséis se escucha:
“No insistas más en que me separe de ti. Donde tú vayas, yo iré; donde tú vivas, yo viviré; tu pueblo es mi pueblo, y tu Dios es mi Dios; donde tú mueras, yo moriré y allí me enterrarán. Juro hoy solemnemente ante Dios que sólo la muerte nos ha de separar.”
¿No se parecen esas palabras a una fórmula, modelo y base, que se utiliza por ahí para contraer matrimonio? Yo no voy a dar la respuesta. Es literatura. Así que ya saben. Cada uno tiene que optar ante ciertas historias. Ya sean reales o soñadas, históricas o ficticias. Ya estén olvidadas en cualquier rincón de una casa o en el fondo de una caja. Porque, y aquí el debate, lo que existe, existe porque se escribe.
miércoles, 14 de octubre de 2009
NUESTRO POEMA DEL MES DE OCTUBRE
Pocas cosas más claras me ha ofrecido la vida
que esta maravillosa libertad de quererte.
Ser libre en este amor más allá de la herida
que la aurora me abrió, que no cierra la muerte.
Porque mi amor no tiene ni horas ni medida,
sino una larga espera para reconocerte
sino una larga noche para volver a verte,
sino un dulce cansancio por la senda escondida.
No tengo sino labios para decir tu nombre;
no tengo sino venas para que tu latido
pueda medir el tiempo sin soledad un día.
Y así voy aceptando mi destino, el de un hombre
que sabe sonreírle al rayo que lo ha herido
y que en la tierra espera que vuelva su alegría.ANTONIO CARVAJAL, Miradas sobre el agua
jueves, 21 de mayo de 2009
ADIÓS A MARIO BENEDETTI

"Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos "
Hace unos días moría en su tierra natal, Montevideo, Mario Benedetti, el poeta que nos enseñó a defender la alegría, a saber por qué cantamos, a hacer tratos siguiendo tácticas y estrategias, a pactar pequeñas treguas con la vida... y aunque ahora que no está se nos quedará este mundo con una esquina rota, siempre, y gracias a sus palabras, podremos seguir enamorándonos a través de sus poemas, de su alegría.
Desde aquí, nuestro pequeño recuerdo.
Si me sirve la vida
que es vida hasta morirse,
y el corazón alerta sí me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme,
y tu silencio franco sí me sirve.
Me sirve la medida de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre,
y tu lucha de siempre
sí me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.
Me sirve la modestia
de tu orgullo posible,
y tu mano segura
sí me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
