Todavía las luces estaban encendidas y tras de sí, las pocas personas que pasaban dejaban atrás su sombra.
Fui al casco antiguo por curiosidad y allí encontré a mi alrededor una ciudad atrapada en el tiempo, que decía a gritos algo parecido a que quería salir e invadir a cada persona. Seguí mi camino. El sol ya había salido, las nubes blancas rodeaban a un sol que aunque estaba aún bajo, brillaba como el oro. Mientras seguí me topé con una calle muy estrecha en la que todos los vecinos bebían café juntos riendo, parecían una familia. Los ladrillos rojos parecían transmitir un mensaje: el de la hospitalidad.
Seguí mi camino, cuando vi a un hombre en su balcón fumando un cigarrillo; parecía estar atento a que el sol se moviera un solo milímetro, cuando me di cuenta de que el sol estaba en lo alto impasible, como un rey, y parecía decir "arrodillaos ante mí".
Seguí mi camino hasta el puerto; allí vi a varios hombres pescando amistosamente, y a lo lejos las gaviotas revoloteaban, los peces saltaban y el mar brillaba como la plata, algo que apasiona teniendo en cuenta que el cielo era azul. Anduve por la playa un buen rato hasta que vi un acantilado: su forma era escarpada y parecía que se iba a derrumbar en cualquier momento. Finalmente me quité la ropa y nadé en la playa... estuve nadando un buen rato. Cuando decidí marchar, ya estaba empezando a tener hambre. Busqué un lugar donde poder comer, cuando encontré un pintoresco bar; entré y almorcé, estaba delicioso.
Decidí buscar un buen lugar desde donde observar el cielo. Cada nube parecía contar una historia mágica y diferente. Esta ciudad era muy grande, pero solo había estado en la parte, digamos, más rústica. Cuando entré en la parte moderna todo cambió, veía a personas más preocupadas por su futuro que por su presente. Pero la imagen de los rascacielos, con varias de las luces de sus edificios encendidas, me conmovió.
De repente sonó el despertador. Todo había sido un sueño. Poco después de soñarlo, decidí retratarlo en un ejercicio de Lengua.
Adrián Martín del Pino 2º ESO E
